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Los trabajadores y Delphi

Sandalias o calzado cerrado: Delphi despide a cientos de trabajadoras en lugar de proporcionar calzado de seguridad

CFOmaquiladoras.org
December 2006

Muchas trabajadoras de Delphi son de Veracruz , donde se usan sandalias todo el año por el clima tropical. Foto Kristen Petros

El 20 de julio de 2006 fue un día diferente para más de 400 trabajadoras de Delphi. Cuando se disponían a checar su entrada en las cuatro plantas de esa compañía en Reynosa, los guardias les negaron el acceso. Lo que esa vez las diferenciaba de otras cientos de trabajadoras era que esas 400 mujeres calzaban sandalias. La gerencia ahí mismo se los comunicó: ellas no podían entrar a trabajar porque no traían calzado cerrado. De esa forma fueron despedidas.

Las trabajadoras se molestaron mucho porque saben que de acuerdo al artículo 132 de la Ley Federal del Trabajo, el empleador está obligado a "propocionar oportunamente a los trabajadores los útiles, instrumentos y materiales de trabajo necesarios para la ejecución del trabajo, debiendo darlos de buena calidad, en buen estado y reponerlos tan luego como dejen de ser eficientes". La cláusula 46 del Contrato Colectivo de Trabajo de Delphi dice algo muy similar. Si Delphi dice que el calzado cerrado es para la seguridad de las trabajadoras, entonces debería proporcionar a ellas un calzado de seguridad adecuado. De hecho, la cláusula 48 del contrato colectivo señala que "la empresa proporcionará el equipo de seguridad que considere necesario de acuerdo con la naturaleza del trabajo".

La gerencia había estado "conscientizando" a las trabajadoras desde semanas antes, insistiendo en la necesidad de usar un calzado adecuado y fuerte. El argumento era que un calzado cerrado promueve la seguridad de los empleados, y previene descargas electroestáticas a los productos de Delphi . En palabras de los gerentes: "en el ambiente de trabajo de hoy el empleado seguro es quien usa el calzado correcto. Entre más conservador es el calzado, más apropiado". Las trabajadoras contestaban que la compañía debería entonces proporcionarles el calzado, pero los gerentes respondían que la recomendación de Delphi "permite a los empleados escoger qué zapatos usar, lo que no sucedería si Delphi tuviera que dar todos los zapatos". Las trabajadoras también señalaban que no necesariamente un zapato cerrado significaba más seguridad, por ejemplo si es de piel o tela delgados. Delphi tampoco quería un calzado cerrado que tuviera un tacón grande.

Muchas trabajadoras de Delphi y en general de las maquiladoras de Reynosa provienen del Estado de Veracruz, donde es una costumbre extendida en mujeres, niñ@s y hombres el usar todo el tiempo sandalias dado el clima de trópico que en muchas regiones de ese Estado prevalece todo el año. Pero además, el comprarse un calzado cerrado no es necesariamente algo fácil para la mayoría de las trabajadoras ya que ellas viven al día con los salarios de $400 a $600 pesos a la semana. Delphi cree que es algo muy sencillo ir a la tienda y pagar $200 o más por un par nuevo de zapatos adecuados para la fábrica, pero a las trabajadoras apenas les alcanza el salario para comer. Ellas consideran una injusticia que se les pida a ellas misma comprar algo que va a ser de beneficio principalmente para Delphi .

El CFO está observando que en muchas maquiladoras en diferentes ciudades están cobrando a los trabajadores equipo de trabajo indispensable, como guantes, lentes de seguridad, etc., que por ley tendría que ser proporcionado por las maquiladoras. Esto es porque en su carrera para disminuir costos, las maquiladoras quieren ahorrar dinero a costa de la salud, seguridad y salarios de sus trabajadores.

Las trabajadoras aseguran que Delphi tiene varios años usando una estrategia de presionar a los trabajadores, especialmente a quienes tienen más antigüedad, para que solos renuncien. Las tratan de fastidiar para que se vayan voluntariamente y así Delphi no tenga que despedirlas y tener que darles una indemnización completa de acuerdo a la ley. En el presente caso, hubo trabajadoras que tenían hasta 14 años trabajando para Delphi .

237 trabajadoras meten demanda; la CTM aparenta apoyarlas

El mismo día del despido, un numeroso grupo de trabajadoras se dirigió a algunos medios de comunicación de Reynosa para denunciar los despidos. También se dirigieron a su sindicato, que es de la CTM, para pedir apoyo del líder del mismo. Hubo otras trabajadoras que regresaron a trabajar al siguiente día aceptando la condición de Delphi, pero un grupo de 237 trabajadoras metió una demanda por reinstalación ante la Junta de Conciliación y Arbitraje, ya que su despido fue injustificado.

La más reciente estrategia de Delphi trata de burlar a las trabajadoras. Está ofreciendo a algunas trabajadores el regreso al trabajo, pero no exactamente reinstalándolas, sino al parecer depositándoles su prima de antigüedad en el banco, sin consultar con las trabajadoras, y al mismo tiempo llamándolas a la fábrica para comenzar a trabajar. La estrategia parece indicar que Delphi quiere contratar como nuevas a esas trabajadoras, a cambio de darles una compensación en efectivo. Algo parecido al bono que se dio a muchos trabajadores para que aceptaran cambiarse de las plantas 3 y 4 (que se cerraron) a las 5 y 6. De esa forma lograría su objetivo: deshacerse de la antigüedad de las trabajadoras a cambio no de una indemnización completa sino de una pequeña cantidad de dinero.

El líder del sindicato, más a fuerzas que queriendo, instruyó a un abogado del sindicato a interponer la demanda por reinstalación. Lo que él no dijo a las trabajadoras es lo que Delphi por su parte ha revelado: que el acuerdo de prácticamente obligar a usar el calzado cerrado fue acordado "conjuntamente" con la CTM. La verdadera cara del supuesto "apoyo" del sindicato se dejó ver poco después. Lo que el líder sindical de la CTM está diciendo ahora a las trabajadoras es: "La empresa te está ofreciendo la reinstalación. Es lo que querías, ¿no? Si no la aceptas, yo ya no te puedo seguir ayudando". Pero las trabajadoras, que no se dejan engañar fácilmente, decidieron cambiar de abogado, e insistir en la demanda por reinstalación o metiendo una diferente demanda por indemnización.

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