Comité Fronterizo
de Obrer@s

CFO

Por los derechos humanos y laborales de los trabajadores de las maquiladoras

 
   
   
   
Inicio> CFO en los medios 2007-08
     
   

 

   
   

Zócalo / Piedras Negras
Marzo 7, 2008

“Por las que no toman Tecate”

Columna: Sólo para Iniciados

Por Arturo Rodríguez García

Ayer un grupo de mujeres protestó en la avenida Cuauhtémoc, en Monterrey. Con pancartas, cartelones y una misiva, le fueron a restregar al clan Garza Sada y al presidente de FEMSA, José Antonio Fernández Carvajal, su doble moral y su discriminación de género.

Sus cartelones decían: "Por las que no toman Tecate", "Por las que exigen respeto", "Por las que saben escuchar aunque no les convenga", "Por las que tienen dignidad".

Se referían a la publicidad de Tecate, a la que calificaron de sexista, denigrante, degradante, violenta, discriminatoria…

Efectivamente, la campaña de Tecate hace ver a las mujeres como tontas, incapaces de entender, o lo más común, como objeto sexual.

Bien mirado, la publicidad de Tecate es también ofensiva para un hombre. Pareciera que no existe más interés masculino que una fijación sexual y necesidad por saciar su alcoholismo.

Por más risa que pueda causar un spot de la cervecería, viéndolo bien no está para reírse. En última instancia, vender un producto mostrando hermosas mujeres y bebidas alcohólicas, no es más que un intento de los dueños del poder y del dinero, por seguir embruteciendo a la gran masa imbecilizada por la televisión y sus paradigmas del poder, incluido el de género. Y eso, a mí como ciudadano me ofende.

Lo que más llama la atención es que sean mujeres las que protestan: Ahí estaban las defensoras de derechos humanos, las gay, las que promueven la economía social solidaria, las que realizan trabajo social por la salud, las que se preocupan por el medio ambiente, las que defienden a la clase obrera, las incluyentes, las maestras, las que luchan por la justicia, la libertad, la igualdad y que como parte de sus premisas, tienen la tolerancia, la transparencia y el pluralismo, las que ocupan un espacio en los medios para hacer ver otra opinión… y ninguna de ellas, toma Tecate.

Y aunque no sé si tomen Tecate, pero que están transformando las relaciones sociales, políticas y económicas en la región, son mujeres.

No las que están en la estructura formal de los partidos o de los gobiernos, tampoco como dueñas de las empresas, directivas escolares o universitarias. Las estructuras formales siguen siendo reservadas para hombres.

Me refiero a las que se han ganado un espacio de representación social, con base en una labor cercana a la gente, que representan los intereses de los débiles y que han alcanzado respetabilidad y honorabilidad, con base en su compromiso social.

Cuando se viaja al norte de Coahuila, lo primero que se encuentra es la miseria. Así son las fronteras mexicanas, pero hay zonas donde el fenómeno se agudiza: Ciudad Acuña es una de ésas.

Cuando Julia Preston y Samuel Dillon, publicaron su libro "El Despertar de México", fue interesante conocer la forma en que según Jesús María Ramón, se construyó ese reducto maquilador.

El actual senador, relató que para no tener problemas le dieron las concesiones de transporte al líder de la CTM y se olvidaron de sindicatos. Cuando le indicaron el rezago de servicios, lejos de reconocer la ineficacia gubernamental y su compromiso como empresario, el entonces alcalde sólo atinó a decir, que la ciudad tenía un problema de olor.

Sin representación laboral ni junta de conciliación y arbitraje (por fin se inauguró el pasado lunes), Ciudad Acuña fue y es el escenario para la violación permanente de derechos laborales fundamentales. Y resulta que la única voz respetable y digna de la frontera coahuilense, neoleonesa y tamaulipeca, es la de Julia Quiñones.

Entre las viudas de Pasta de Conchos, la situación es más compleja. Sometidas a la exigencia del hambre, la necesidad o la ambición (que es muy humana), el grupo está fragmentado. Pero sin duda alguna, la figura de Elvira destaca por su congruencia, resistencia, voluntad y determinación, que la llevaron a dejar el bono de 750 mil pesos, por pura dignidad.

En Castaños, hubo defensoras de derechos humanos, feministas, empleadas de gobierno, pero sin lugar a dudas, el reconocimiento es para las afectadas. Al haber tratado con ellas en varias ocasiones, se puede comprender el esfuerzo que hicieron para exigir la justicia que se les negó: el peor de todos fue vencer el miedo.

Así es en la lucha ambiental en Monterrey, con la señora María de Jesús Marqueda, que afectada por el tiradero tóxico in situ de Industrial Minera México, encabezó la lucha ciudadana que se mantiene viva y con procesos abiertos, después de 14 años.

O en derechos humanos, con la religiosa Consuelo Morales Elizondo, que con una tranquilidad excepcional, que exhibe su plenitud espiritual, llega a ser perseguida por el gobierno o por la iglesia a la que pertenece, o por el capital.

El común denominador en todas ellas es que no necesitaron estructuras formales ni poder político. Se lo ganaron con trabajo. También es que la agresión en su contra fue siempre con motivos sexistas: Alguien las acusó alguna vez de putas, lesbianas, impostoras o, para llegar a conseguir sus propósitos, alguien les pidió un revolcón.

Y como no lo aceptaron siguió el desprestigio. A Julia, le dicen agente de sindicatos gringos; a Elvira, le cuestionan su desapego al dinero; a las de Castaños, les recuerdan su oficio; a la monja la quieren mandar al convento; a Marqueda le quieren comprar la voluntad y en fin, a pesar de todas su demostraciones de entereza, hay quienes las quieren seguir viendo débiles.

Por supuesto que se puede entender que ellas, no tomen Tecate.


Ir arriba

   
   
   
   

www.cfomaquiladoras.org es producido en colaboración con el
Programa de la Frontera México-Estados Unidos
del Comité de Servicio de los Amigos (AFSC)

Comité Fronterizo de Obrer@s (CFO)
Monterrey #1103, Col. Las Fuentes
Piedras Negras, Coahuila
C.P. 26010, México