Por los derechos humanos y laborales de los trabajadores de las maquiladoras
 
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KPFA/ The Morning Show (El programa matutino)
Berkeley , California
Mayo 4, 2005 (transmitido el 8 de junio de 2005)

David Bacon conversa con Julia Quiñonez

[David]: Estamos conversando esta mañana con Julia Quiñonez, quien es la coordinadora del Comité Fronterizo de Obreras, y traduciendo para nosotros está Eric Myers .

David: Julia, tal vez puedes comenzar diciéndonos que es el Comité Fronterizo de Obrer a s. ¿Por qué de obreras, por qué específicamente el nombre del comité está en femenino? ¿Por qué el hablar de mujeres trabajadoras en particular?

Julia: El Comité Fronterizo de Obreras es una organización de base dirigido por trabajadoras y trabajadores de las maquiladoras. Cuando la organización nació, surgió de la necesidad, de una necesidad en particular de las mujeres jóvenes que trabajan en esta industria. En su comienzo, las maquiladoras estaban interesada en emplear a mujeres trabajadoras y aunque esta situación ha cambiado con el tiempo, nosotros continuamos manteniendo un enfoque en la experiencia de las mujeres. Nosotros buscamos un nivel más grande de participación, en particular de las mujeres, dentro de sus sindicatos y a niveles de liderazgo.

David: ¿Qué es lo que hace en realidad el Comité?

Julia: El CFO es una organización que tiene presencia en tres estados del país: Tamaulipas, Coahuila y Chihuahua. El propósito de la organización es educar y organizar a los trabajadores en sus derechos humanos y laborales. Aparte de educar a los trabajadores sobre sus derechos laborales, estamos también educando sobre los impactos del Tratado de Libre Comercio. Y también tenemos un proyecto de género, en particular con un enfoque en la violencia contra las mujeres. También tenemos un proyecto de comercio justo, y mediante el mismo nosotras hemos creado nuestra propia maquiladora que hace productos y da trabajo a mujeres.

David: Cuando dices que ustedes hacen educación sobre los efectos del libre comercio, ¿cuáles son los efectos del libre comercio y del TLCAN, desde tu perspectiva en la parte de la frontera donde estás activa?

Julia: Las maquiladoras llegaron a la frontera mexicana desde hace 40 años; y luego vino el Tratado de Libre Comercio hace 11 años. Nosotros podemos afirmar categóricamente que las condiciones de trabajo para los trabajadores en las maquiladoras han empeorado. Y las cosas han empeorado a todos niveles. Incluso las plantas que con los años habían alcanzado mejores prestaciones, mejores salarios, esas plantas se comenzaron a ir hacia el sur, hacia el interior de México, incluso a tres horas de distancia, donde los salarios eran mucho peores y donde las condiciones de trabajo también eran mucho más difíciles para los trabajadores, especialmente en las zonas rurales.

David: ¿Y qué con las plantas que han permanecido en la frontera? ¿Los salarios han subido en los años desde que el TLCAN ha estado? El gobierno mexicano en realidad prometió, cuando se negoció el TLCAN, que llevaría a una situación en la cual, antes que nada, habría más trabajos; y segundo, que esos trabajos pagarían más y México se convertiría en un país del primer mundo. Esto es lo que dijo Carlos Salinas de Gortari.

Julia: Nosotros los trabajadores en la frontera decimos que todo eso fue una gran mentira. El problema del desempleo no se resolvió para nada. Los salarios tampoco han mejorado; de hecho, los salarios continúan siendo completamente insuficientes para que cualquier persona pueda vivir de ellos. Los trabajadores continúan viviendo en pobreza extrema y hay mucho gente que llega buscando trabajo. Las ciudades están sobresaturadas y no tienen los servicios ni la infraestructura para poder proporcionarlos. Un ejemplo es Ciudad Acuña. Reporteros del New York Times visitaron la ciudad y reportaron la situación ahí. Es una desgracia. Grandes transnacionales tan importantes como Alcoa y Delphi operan en estas ciudades y sin embargo los trabajadores siguen viviendo en casas de cartón, construidas muchas veces con los mismos desechos de las maquiladoras, sin ningún tipo de servicio como agua, luz y drenaje.

David: ¿Nos podrías dar una idea de cuál es un salario promedio en una fábrica maquiladora en Estados donde el CFO está activo, y qué es lo que ese salario puede comprar en realidad en el supermercado?

Julia: El promedio de los salarios es del equivalente a $45 dólares por semana. Esto permite a los trabajadores comprar pasta, frijoles, arroz, papas, aceite, sólo los productos básicos para comer. Los trabajadores no pueden comprar fruta, cereal, y leche muy poco cuando hay niños.

David: ¿Cuánto cuesta en un supermercado mexicano en la frontera un galón de leche?

Julia: Hay la idea o creencia de que por ser México, todos los productos son más baratos. Eso es algo que las transnacionales parecen creer. Pero en realidad, la canasta básica que compramos es más cara en el lado mexicano. Un galón de leche, si tú vas al lado americano de la frontera, costará unos $2.50 dólares el galón, o $27 pesos. Sin embargo, en nuestro lado de la frontera, en Piedras Negras, serían $45 pesos, más o menos $4.50 dólares, básicamente el doble de caro. En realidad, los salarios simplemente no son suficientes para permitir que sobreviva una familia. Siempre se da el caso de que en cualquier familia, dos o tres personas tienen que trabajar para sostener las necesidades de la familia. Si solamente hay una cabeza de familia, un hombre trabajando, la familia tiene que completar su ingreso vendiendo cosas, como productos de belleza, o con frecuencia trabajadores cruzan la frontera para vender su sangre en el Centro de Plasma.

David: Así que un galón de leche cuesta $4.50 y un salario semanal es de $45 dólares. ¿Significa eso que alguien tiene que trabajar casi medio día sólo para comprar un galón de leche?

Julia: Sí, aproximadamente.

David: ¿Cómo están las condiciones en las colonias donde viven los trabajadores: cómo se miran, qué son las condiciones para las vidas de las personas?

Julia: Hay un choque, los trabajadores que vienen del campo, del interior, están acostumbrados a vivir en casas que son más grandes, que tienen patios, que tienen espacio. Y ellos vienen y ven cómo la gente está viviendo y que las opciones para los trabajadores son muy pocas. Tal vez los más afortunados pueden adquirir una casa de INFONAVIT. Pero si es así, ellos quedan en realidad en deuda con el gobierno por el resto de sus vidas. Esas casas están en un poco mejor condición. Pero los trabajadores que no pueden conseguirlas, quedan forzados a construir sus propias casas con cualquier material que puedan, en lugares que son completamente inapropiados para construir; en cañadas o en áreas que se inundan o que no son seguras para que ellos crezcan una familia.

David: ¿Y qué acerca de servicios básicos como drenaje, agua, electricidad en esas colonias? ¿Esos servicios están siendo proporcionados por las autoridades municipales en las ciudades donde la gente está viviendo?

Julia: Sí, en las colonias de INFONAVIT sí se cuenta con esos servicios, pero son muy caros. Un recibo mensual por electricidad cuesta $450 pesos, o $45 dólares; y un recibo de agua sale a $150 pesos por mes, o $15 dólares. El problema con el agua es que no es agua potable. En las otras colonias donde la gente invade y construye sus casas lo mejor que pueden, el gobierno no da servicios. A la gente no le queda otra más que tratar de colgarse de los postes de electricidad.

David: Eso también debe ser bastante peligroso; si tú estás trayendo electricidad con cables conectados ilegalmente y estás viviendo en casas hechas de cartón y tarimas como las que tú has descrito. Debe haber peligro de incendios por ejemplo. Tú también has hablado de inundaciones en esas áreas. Debe ser bastante peligroso vivir en esas áreas.

Julia: Muy peligroso, pero es muy común. Uno puede llegar a las colonias y ver los cables tirados sobre el piso, y los niños caminando alrededor. Es muy peligroso, pero eso es lo que la gente ha hecho.

David: Estamos conversando esta mañana con Julia Quiñonez, quien es la coordinadora del Comité Fronterizo de Obreras, y traduciendo para nosotros está Eric Myers .

David: ¿Julia, en las fábricas donde estos trabajadores están trabajando, existen en realidad sindicatos, no es así?

Julia: Yo vengo de la frontera y ahí hay una variedad de situaciones. En Tijuana y Ciudad Juárez, por ejemplo, existe un fenómeno conocido como contratos de protección. Estos son contratos sindicales que las compañías tienen pero que los trabajadores desconocen que existen. Si bajas por la frontera a Tamaulipas o Coahuila, ahí hay sindicatos; la mayoría de las maquiladoras tienen sindicatos. El problema que los trabajadores enfrentan es que estos sindicatos son lo que se conoce como sindicatos “charros”; ellos no responden ni apoyan a los trabajadores, y son corruptos. Y existen otras situaciones, por ejemplo en Ciudad Acuña, donde los sindicatos están prohibidos y no existe ningún sindicato.

David: Sé que el Comité Fronterizo de Obreras estuvo muy activo en Ciudad Acuña ayudando a los trabajadores en la planta de Alcoa Fujikura no sólo a mejorar las condiciones en la planta sino de hecho a formar un sindicato independiente. Dinos que pasó con eso.

Julia: Nuestra organización ha sido muy estratégica a pesar de los muchos obstáculos que enfrentamos. En realidad, fue en Piedras Negras donde hubo un movimiento para cambiar al sindicato desde dentro, un movimiento de base donde los trabajadores tomaron la decisión de crear un sindicato independiente.

David: ¿Quieres decir que en Alcoa Fujikura había un sindicato “charro”, o un sindicato que en realidad no respondía a los trabajadores y éstos trataron de organizar un movimiento para tomar el sindicato y tratar de hacerlo responder más a sus necesidades que tenían?

Julia: Así es, aquí los trabajadores quisieron salir de la CTM. Y formaron su sindicato independiente. El problema siguiente fue obtener el registro de su sindicato y luego su reconocimiento por el gobierno. Ellos metieron sus papeles en la Junta Local de Conciliación y Arbitraje. Sin embargo, la junta les negó el registro de su sindicato. Este caso todavía no está resuelto. De hecho, después de algunas apelaciones dentro en las cortes, se metió una queja en la Oficina Internacional del Trabajo (OIT) en contra del gobierno de México por no garantizar a sus ciudadanos el derecho a la libertad sindical.

David: ¿Qué sucedió con los trabajadores que estuvieron involucrados en ese esfuerzo?

Julia: Algunos fueron despedidos, algunos de los líderes. Pero otros continuaron la lucha, continuaron el trabajo de organización. Esta es en realidad la clave para tener a una base de trabajadores organizada en un movimiento. Porque cuando la compañía despide a algunos líderes, otros líderes surgen y continúan el trabajo. De esa forma mientras unos fueron despedidos, otros siguen con la organización dentro de la planta.

David: ¿Cuáles eran los problemas que los trabajadores querían tratar de resolver en la fábrica a través de organizar este sindicato independiente? ¿Cuáles eran los reclamos que ellos tenían?

Julia: Ellos querían simplemente ser dueños de su contrato colectivo, querían tener una oportunidad de negociar colectivamente para mejorar sus salarios y prestaciones. Ellos estaban viendo que los líderes de la CTM estaban con la compañía y no estaban representando a los trabajadores. De hecho, los líderes en este sindicato independiente, antes de tratar de formarlo, estuvieron involucrados en tratar de democratizar el sindicato desde dentro. Ellos habían ganado una elección de comité seccional a nivel de planta, pero se encontraron con que todo lo que ellos trataban de hacer para representar a los trabajadores a nivel de planta estaba siendo obstruido por el líder del sindicato, quien estaba haciendo acuerdos secretos con la compañía.

Esto es una evolución lógica. Primero los trabajadores comienzan a hacer cambios en sus vidas individuales y en sus problemas particulares; luego los trabajadores comienzan a organizarse y actuar juntos en sus líneas; luego a nivel de toda la planta, y al final ellos quieren tener más poder y control sobre las estructuras sindicales que los representan. Así que esto es lo que sucede de una manera paulatina.

David: Julia, tú sabes que la historia que nos estás contando aquí es muy similar a muchas otras que hemos escuchado, en términos de que a los trabajadores no se les deja obtener un estatus legal ni que sean reconocidos sus sindicatos independientes, y que también sufren despidos como resultado. Tú sabes que podríamos nombrar muchas plantas diferentes. Tú sabes que eso sucedió en Sony, donde de hecho se golpeó a la gente afuera de la planta; sucedió en Custom Trim y Auto Trim; sucedió en la planta Hang Young en Tijuana; pasó en Duro Bag Co.; sucedió en toda una sucesión de diferentes compañías. El TLCAN tiene un acuerdo laboral paralelo que se suponía iba a garantizar los derechos laborales en México; que aquellas cosas no sucederían. ¿Qué hay de eso? ¿Tuvo el TLCAN un proceso que pienses fue realmente útil para los trabajadores, que ellos pudieran usar para detener esta clase de violaciones de sus derechos como las que estás describiendo aquí en Alcoa Fujikura?

Julia: No. Nosotros conocemos el acuerdo laboral paralelo y entendemos que también contempla el principio de la libertad sindical, que es el principio del que estamos hablando aquí. Pero también es obvio que estos acuerdos laborales paralelos no obligan a nadie a tomar responsabilidad. Las quejas se meten, y después de un largo proceso, la única cosa que sale es una recomendación sobre cómo las cosas tenían que haber pasado. Pero esa recomendación nunca se traduce en una real aplicación de las leyes y no es efectiva para garantizar que se cumpla con la ley.

David: Si ese es el caso, ¿piensas que hay alguna forma de protección laboral que puede ser incorporada en acuerdos como el TLCAN y que daría derechos a los trabajadores, o piensas que los trabajadores tienen que garantizar sus derechos laborales de alguna otra manera?

Julia: Hay las dos posibilidades. Si el TLCAN se renegociara, se podrían incluir medios para obligar la aplicación de los derechos de los trabajadores y de hacer que las corporaciones transnacionales rindan cuentas sobre cómo cumplen con la ley. Eso sería una posibilidad de ayuda para los trabajadores. Eso es lo que es necesario para los acuerdos. Al mismo tiempo, incluso si se tuvieran tales acuerdos laborales, la organización de los trabajadores a nivel de la base, el informar a las organizaciones de trabajadores, es vital. De otra forma, nosotros no podemos hacer valer estos derechos que estuvieran reconocidos por los acuerdos laborales y comerciales.

David: ¿Qué hay acerca del apoyo de sindicatos al otro lado de la frontera? Yo sé que CFO tiene relaciones con sindicatos de Estados Unidos. ¿Qué clase de papel tiene eso en ayudar a garantizar los derechos de los trabajadores mexicanos en la frontera?

Julia: Nosotros hemos buscado estas alianzas porque estamos trabajando para las mismas compañías y necesitamos conectar nuestras luchas a través de la frontera. Nosotros hemos tenido éxito en construir alianzas con algunos sindicatos de Estados Unidos y las mismas han sido importantes para nosotros. Al mismo tiempo, las hacemos respetando la autonomía de nuestros propios estilos de organización y nuestro propio trabajo de organización. Pensamos que tenemos que ir desarrollando y comprometiendo más a los sindicatos de Estados Unidos con los trabajadores mexicanos.

David: Tú también has descrito una situación en la que, al menos, buena parte del movimiento laboral oficial mexicano no responde mucho a las necesidades verdaderas de los trabajadores mexicanos, especialmente de los trabajadores en la frontera. ¿Prevees tú algunos cambios en el movimiento laboral mexicano? ¿Piensas que se va a ir volviendo más efectivo y responder más a los trabajadores en la base ahí?

Julia: Yo creo que sí. Nosotros hemos visto en la frontera que cuando los trabajadores toman control de su situación, toman control de sus vidas, pueden hacer grandes cambios. Y esa es nuestra esperanza, continuar organizando con el objetivo de tener un movimiento laboral independiente en las maquiladoras en México, porque sabemos que el verdadero sindicalismo es la mejor esperanza para nuestras familias y nuestro futuro. Nosotros también hemos podido construir alianzas con sindicatos y movimientos dentro de México. Compartiendo objetivos comunes con sindicatos, como por ejemplo el FAT, con el sindicato independiente de Alcoa en Puebla ; con el sindicato independiente de Volkswagen; con el sindicato de mineros. Todas estas organizaciones están buscando formas de apoyar más efectivamente a los trabajadores de las maquiladoras. También tenemos un convenio con la Unión Nacional de Trabajadores. Pensamos que es muy importante que los trabajadores mexicanos formemos un frente común, y que trabajemos juntos para revitalizar el movimiento laboral en México.

David: Hay otros varios proyectos de organización de trabajadores de maquiladoras en la frontera en diferentes ciudades. Tú sabes, hay uno en Tijuana : CITTAC; hay otro en Torreón: Enlace o Sedepac; está la Coalición Pro-Justicia en las Maquiladoras . ¿Tú contemplas algunos esfuerzos para tratar y juntar a estos grupos para que hubiera algo así como una sola cobija bajo la cual los trabajadores de las maquiladora puedan organizar en muchas ciudades diferentes a lo largo de la frontera?

Julia : Yo creo que el objetivo de todas las organizaciones es el cambio social. Nosotros encontramos que hay diferentes formas de trabajar, diferentes métodos. Para el CFO es importante trabajar en alianzas para coordinar nuestros esfuerzos, esto mientras al mismo tiempo trabajamos en nuestras ciudades y de acuerdo a nuestros propios métodos. Estamos buscando los mismos objetivos, la misma justicia. Nuestros esfuerzos van a impactar y a reflejar nuestros objetivos comunes. También tenemos que entender que este es un proceso que tiene sus altas y bajas. Algunas veces ganamos, otras perdemos. El reto que todos enfrentamos es cómo ser consistentes. Algunas veces los trabajadores se organizan y hacen un movimiento, luego vienen muchos despidos, y luego la organización desaparece. Lo difícil es construir organizaciones que puedan sobrevivir estos golpes que enfrentamos y construir un movimiento laboral consistente.

David : Una última pregunta. Para los trabajadores en este país, trabajadores comunes en sus sitios de trabajo: fábricas, escuelas, quienes están conscientes de lo que está sucediendo en la frontera y están buscando algo que ellos puedan hacer y que ayudará a los trabajadores en las maquiladoras: ¿qué es lo que un trabajador común en este país puede hacer?

Julia : Yo creo que organizarse acá, tendrían que organizarse y lograr mantener sus trabajos. Este es el primer paso para construir una solidaridad internacional. Obviamente las compañías están reconociendo que simplemente ya no existen fronteras para el movimiento de capital y de compañías. Nosotros necesitamos tomar esa mentalidad y construir la misma solidaridad y apoyo mutuo sin fronteras. Los trabajadores en apoyo a trabajadores mexicanos, en particular los que viven aquí en Estados Unidos; y otros que pueden entender la importancia de un movimiento en México, también pueden ver que los trabajadores mexicanos enfrentan muchas dificultades económicas cuando tratan de organizarse por sí mismos. Así que el apoyo económico puede ser útil, porque los trabajadores en México, sus organizaciones, no tienen la misma capacidad que las organizaciones en Estados Unidos. Otra cosa de la que estamos muy conscientes es la lucha de los trabajadores mexicanos y otros trabajadores inmigrantes por legalizar su situación en Estados Unidos. Pienso que impulsar estos esfuerzos es ago que realmente podría ayudar a construir el movimiento de solidaridad. Si los trabajadores aquí no pueden ejercitar plenamente sus derechos, eso baja también a todos. A final de cuentas lo que se necesita es que el nivel de todos suba, porque las corporaciones son muy buenas en mirar alrededor del mundo para ver dónde las condiciones están peor y ver donde pueden explotar mejor para irse ahí. Pero si nosotros podemos ayudarnos unos a otros a subir nuestras condiciones, las corporaciones no podrán hacer lo otro.

David : Para la gente que quiera más información sobre el Comité Fronterizo de Obreras, ¿cómo pueden ponerse en contacto con el Comité y cómo pueden conseguir información?

Julia : Tenemos cuatro oficinas; la principal en Piedras Negras, Coahuila. También tenemos un sitio web: www.cfomaquiladoras.org , donde tenemos materiales en español e inglés.

David : Hemos estado conversando con Julia Quiñonez, coordinadora del Comité Fronterizo de Obreras, y traduciendo para nosotros esta mañana estuvo Eric Myers . Gracias a ambos por estar con nosotros.


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